Os voy a enseñar el balcón de nuestra abuela, que con mucho cariño decoramos por su cumpleaños.
¿Que regalar cuando se tiene todo? Pues una bonita vista y un pequeño jardín en medio de la ciudad.
Hortensias, ericas, amarilis, crisantemos, plantitas de menta y tomillo entre otras formaron parte de este pedacito de vida entre tanta polución.
Espero que os guste y que lo disfrutéis tanto como nosotros.
Nos encantaba sentarnos en la ventana con una taza de té a la menta de nuestra propia cosecha.
Los colores eran frescos y muy románticos, podíamos pasar horas de tertulia mirando al balcón.
Fotos Jorge Hornos


